El meditador es el pensamiento

Reinaba mucha quietud en el amanecer y ni una hoja ni un pájaro se movían. La meditación que comenzó a desconocidas profundidades y continuaba creciendo en intensidad y alcance, esculpía el cerebro tornándolo totalmente silencioso, arrancando de raíz los pensamientos, extirpando sentimientos, vaciando el cerebro de lo conocido y su sombra. Esta meditación prosiguió durante una hora por el reloj. Y era una meditación sin el meditador. El meditador interfiere con sus estupideces y vanidades, sus ambiciones y su codicia. El meditador es el pensamiento que se nutre en estos conflictos, y el pensamiento debe cesar completamente en la meditación. Estas son las bases, los cimientos para la meditación.

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21 respuestas to “El meditador es el pensamiento”

  1. Guzmán dice:

    Jiddu Krishnamurti y Mary Zimbalist.

    Evelyne Blau: Mary, habría oído usted decir que un ser hablaba a traves de Krishnamurti; esto fué algo especialmente frecuente en su juventud. ¿Tuvo usted en algún momento la impresión de que hubiera un ente que hablara a través de él?

    Mary Zimbalist: No, nunca he tenido una sensación semejante. Para mí, son tonterías, porque Krishnamurti podía hablar en cualquier momento como hablaba cuando estaba sobre la plataforma; si durante el almuerzo la conversción se volvía seria, hablaba con la misma profundidad y percepción. En las entrevistas, con el público o privadas, hablaba de ese modo. Era el hombre real quien hablaba, no un espíritu que hablara a través de él. Ahora bien, muchas veces, cuando estaba sobre la plataforma, una sentía que había en él una energía extraordinaria, y daba la impresion de que era desde aquella energía y aquella capacidad de penetrar la esencia de las cosas desde donde hablaba. Esto podría ser mera especulación, pero una tenía el intenso sentimiento de que era así. Yo lo sentía así. Emanaba de su inteligencia, de su porpia percepción.

    EB: No obstante, parece que Krishnamurti tenía una conexión con lo que él llamaba “lo otro”. ¿Cuál era la línea que había entre “lo otro” y sus palabras, o, en realidad, su vida?

    MZ: Él nunca habló de una línea. En cambio, hablaba a menudo de “lo otro”, lo inconmensurable-y todas las maravillosas palabras con las que se refería a ello-; y esto, a lo que él llamaba meditación, llegaba a él, generalmente por la noche.

    EB: ¿Llegaba mientras él dormía, y entonces se despertaba?

    MZ: No lo sé, porque solía hablar poco acerca de ello, pero con frecuencia decía: “Tuve una meditación extraordinaria la noche pasada” , y a veces, estando a solas con él o durante un paseo-sobre todo en los paseos, que era cuando le gustaba estar en silencio y contemplar la naturaleza-, una sentia que K se hallaba muy lejos. Algo estaba presente o sucedía en aquellos momentos. Era casi tangible a veces.

    EB: ¨¿Sentía también usted la presencia de “lo otro”?

    MZ: Sentía la presencia de una fuerza invisible.

    EB: Algo similar a cuando uno sintoniza una emisora de radio y puede escuchar entonces un concierto, las noticias o lo que fuere. Al parecer, K era capaz de sintonizar esa energía que nos rodea a todos.

    MZ: En cierto modo. Una vez más puede que sea una imaginación mía, pero yo diría que es como si hubiera algo, que es innombrable aunque pueda llamársele inteligencia, verdad o belleza-cualquiera de esas cosas-, a lo que la mayoría de nosotros estamos ciegos y no sentimos.

    EB: ¿Podía él acceder a ello deliberadamente?

    MZ: Él decía que la meditación no podía ser deliberada, que tenía que llegar a uno.

    EB: ¿Le explicó lo que para él era la méditación? Desde luego que ha escrito sobre ello y hablado de ello en sus charlas, pero ¿habló sobre meditación con usted?

    MZ: Habló de estar en silencio, de estar muy quieto y no dejar que el pensamiento hiciera en la mente lo que le viniera en gana: no dejar que irrumpiera la retahíla de asociaciones que generalmente desfila por nuestras mentes. No hablaba de detenerla por medio de la voluntad, sino de no sumarse a ella. Los pensamientos transcurren y uno los observa y los deja pasar. Con ello uno aprende. Así es que, cuando hablábamos de estas cosas, a menudo lo hacíamos desde el enfoque de la quietud, de la simple observación de la mente sin hacer nada al respecto: ni empujarla ni retenerla. Describía la meditación de muchas formas diferentes, que aparecen en casi todos sus escritos. Lo esencial era tener una mente silenciosa. Él era capaz de estar en esa quietud; una vez, incluso viajando a bordo de un avión advino ese estado meditativo.

    EB: Pero, como explicaba en sus escritos, nunca fue algo para lo que deliberadamente se sentara en silencio.

    MZ: Decía que no se puede inducir. Cuando en sus últimos días estaba tan enfermo, ese algo extraordinario continuaba viniendo a él en medio del dolor y el sufrimiento. En una ocasión dijo: “Algo decide lo que será de mí. Cuando el cuerpo ya no pueda hacer lo que es necesario para hablar, la vida acabará”. Y eso es lo que sucedió.

    EB: ¿Implica que hay “algo distinto”?

    MZ: Algo distinto. No es que él fuera simplemente un instrumento de eso, sino que la expresión de eso era tarea suya. Desde ello hablaba; y cuando en el nivel físico no puduiera continuar hablando, su vida terminaría.

    EB: Él sentía que la razón de su vida era poder dar estas enseñanzas.

    MZ: Sí, esa era su vida. Existía una vida personal, pero esa otra era la realidad.

    Mary Zimbalist, ayudante personal de Krishnamurti.
    Krishnamurti, 100 años de sabiduría. Evelyne Blau.
    http://seaunaluzparaustedmismo.blogspot.com/

  2. Paz a todos dice:

    Es que nadie escribe aquí? El Post rezuma mucha verdad profunda. Es inspirador. Ahora sólo falta que uno se abra a la realidad que el texto apunta para experimentarla de forma real en sus propias carnes. Yo ahora mismo puede que me encuentre a años luz de ésta realidad, pero en el fondo de mi ser sé que potencialmente todos podemos conectar con ella y vivenciarla. Porque este estado que se describe subyace en la naturaleza de cada uno de nosotros. Y “sólo” se interponen todas las capas de falsa realidad fragmentaria depositadas en el curso de nuestra trayectoria egótica, entregados a la impostora identidad del yo.

  3. Joaquín dice:

    Hola, primero de todo, felicitaros por vuestra web, me parece genial.

    Quería aprovechar la ocasión para conocer vuestra opinión sobre el tema que os planteo a continuación:
    Llevo años investigando la obra de K, y creo que la meditación vipassana es lo más proximo a su pensamiento.. pero aún así, existen puntos de gran controversía, pues en su manera de percibir la verdad y la meditación no cabía el tiempo, él era un instantaneista, y por tanto la verdad, no podía ser alcanzada a través de la práctica formal, pues esta requería una evolución en el tiempo y para él, no existía nada que evolucionase, ni esfuerzo alguno para alcanzar la verdad. \”El único esfuerzo proviene del Ego..y éste no puede evolucionar\”, pues se trata de una ilusión. Dicho esto…
    Si K, no concibe la meditación formal, pues la verdad no se puede alcanzar a través de práctica, es decir, en ella, no puede influir la intención, ni el esfuerzo….entonces..
    ¿Que es lo que se puede hacer?
    ¿Es posible observar sin aplicar la más mínima intención?..parece realmente difícil de entender.
    Solo podemos dejar que la verdad nos encuentre..
    …bien.. y mientras.. ¿Que hacemos?

    Gracias. Un saludo
    Joaquín

    • Rafael dice:

      Veo que no soy el único que tiene estas dudas. Es lo que tú dices, si me siento para estar en silencio, eso ya es intención, ya estoy buscando un resultado, un objetivo.
      Al igual que, si observo mis pensamientos, actúa también la voluntad de observarlos .
      Supongo que él lo explicaba cuando decía que el pensamiento se observa a si mismo. Es como si motivara al pensamiento a observarse, porque ¿cuándo una persona iba a observar sus pensamientos si no tuviera una motivación? Supongo que ha de existir esa intención, y en ese proceso la mente se concentra en sí misma, lo cual debe producir un efecto de calma, donde los pensamientos se van deteniendo progresivamente. Como si a un remolino le aplicaras la fuerza contraria y al chocar poco a poco se calmara. Pero para aplicar la fuerza contraria, el pensamiento ha de desearlo, ya que el impulso inicial del primer remolino también fue iniciado por el pensamiento. Parece como un proceso de autodestrucción, donde el primer impacto es la etapa más difícil ya que es cuando aparecen toda una serie de dudas y conflictos .
      Bueno, esta ha sido una de las idas de olla más grandes de mi vida.
      Un saludo y no me hagas mucho caso.

    • Juan manuel dice:

      Nada, si se es capaz

    • ra dice:

      Joaquín, quiero compartir algo, pero primero te haré unas pregumtas. Es Vipassana un final en sí? o un modo de limpiar el microscopio con el cual mirar? Quizá la diferentica entre K y el dhamma no es tanto las enseñanzas buddhistas pero sí el buddhismo, o los buddhistas en sí. Para mí, Vipassana es aprender a mirar desde la percepcion. Sólo eso!!

      Ahora compartiré contigo… Lo único que estoy (y dejemos los significados de las palabras de lado y simplemente comuniquémonos) haciendo es observarme. Ese “me”, entiendo que es el yo, el ego -otros dicen que es el pensamiento, no es todo eso la consciencia? Por lo tanto la consciencia es limitada, la observo (los pensamientos), mejor dicho estoy en ello cuando despierto por la mañana, pero aún no he abierto los ojos, porque me es más fácil empezar asi. Se que no hay motivo, pues estoy obsevando lo que está pasando… Y así estoy fuera del ego, y me empiezo a conocer, a conocer el ego.
      Ahora bien y escucha con atención porque es complicado para mi explicarlo y para ti entenderlo, pero intentémoslo: al hacerlo a través de mi percepcion, la mente -el ego- se da cuemta de ella misma y ahí comienza la transformacion. Eso es todo.

      Para investigar tu asunto de K respecto a Vipassana te recomiendo fuertemente este sitio web http://www.insight-rafaelo.net/.

      Un saludo a todos. Sólo una cosa más. “Hay un mundo diferente entre nosotros, está oculto y superpuesto al mío propio, sólo vive en el aquí y ahora, y está más allá del sentimiento, pero el cual puede ser percibido”. R-Gilstein

      • Gracias Ra por el comentario. La (tu) web insight-rafaelo.net es muy interesante y la recomiendo a todos los lectores de krishnamurti.es

        Unir esas tres maravillosas vías como son el Buddha-Vipassana, Nisargadatta y Krishnamurti es algo que muchas personas llevamos décadas haciendo; sin olvidarnos de otras interesantes enseñanzas.

        Pero es importante que el discernimiento nos guíe a no perdernos en el conocimiento intelectual y así podamos pasar horas en la soledad del silencio para llegar al conocimiento directo y único que sólo llega desde dentro de uno mismo.

        • Ra dice:

          Hola Mente Silenciosa… esta web también es muy bonita, es tuya?
          Sabes, Krishnamurti suele enseñar a un nivel muy alto, al nivel de los Suttas. Nisargadatta, al ser un despierto o sabio o un iluminado ve todo eso que K dice, pero Nisarg. enseña al nivel de las masas.
          Pero ambos dicen lo mismo, sólo hay que escuchar. A veces ambos hablan desde la misma acera… a veces están en eceras opuestas… uno en frente del otro y aparentemente hay conflicto, pero es una cuestión de ángulos.
          Te aseguro que eso es todo amigo mio, o amiga mía! Cuando medito veo el movimiento (el yo) y a veces paro a pensar: dios, cuanto ajetreo, he estado en China, y con unos celos tremendos en Madrid, luego esa peli me llegó, después juzgué a esa persona…, las imágenes de deseo no faltaron… pero, y yo aquí… casi sin mover los ojos… siendo testigo de todo eso que yo no soy pero que el yo (o Ra) sí es.
          Aquí Nisarg. dice despréndete de todo eso que no eres, sólo recordando que “yo soy” (I am). Pero todas las imágenes de arriba son el “yo soy eso” no el sentido de Yo soy” y justamente todo eso que viene vía positiva en forma de confirmación es lo que yo no soy. Así permanezco en mi sentido de Yo Soy, pero en cuanto todas las imágenes quieren tocarme vía positiva, y me dicen yo soy eso o aquello, pertenecen a Ra -que aunque así me llamo yo- es Ra o sea no soy yo. Ra es el yo soy todo eso y mas y eso sólo puede ser el pensador que es al que yo observo cuando medito desde mi sentido de “yo soy”: “yo soy” testigo de “yo soy todo eso” como dice Krishnamurti, porque el observador es lo observado y sólo puede ser a nivel pensamiento. lo ves?
          Dios, qué vértigo! Espero no haberlo liado. Empiezo a ver el problema que tienen los sabios para expresar esto, joder!!

  4. mente silenciosa dice:

    Has probado la opción personal de “observar sin aplicar la más mínima intención”?

  5. Paz a todos dice:

    Es algo complejo lo que se plantea aquí, supongo que tienes que detenerte a observar, teniendo muy claro de antemano cual es el objeto de observación, cosa ante la cual no hay que hacer ningún esfuerzo o malabarismo mental, por que ya tienes clara constancia de que es algo que te afecta: por ejemplo, la cuestión de la comparación, el significado profundo y las implicaciones que tiene para ti el hecho de basar una parte importante de tu funcionamiento como persona en función de compararte con otras personas. Pues eso ya tienes muy claro que te atañe y no tienes que hacer ningún esfuerzo ni seguir disciplina alguna. Luego tienes que observar profundamente eso, sin realizar movimientos internos derivados del deseo, de busqueda de transformaciones espirituales ni nada de eso. Solo observar sin pretensión alguna, sin intervención del ego ni de los habituales patrones de pensamiento que te han definido hasta entonces. Y en esa observación pura y desinteresada se abren espacios de comprensión de las connotaciones e implicaciones profundas que te conducen a recurrir inconscientemente a la comparación compulsiva. Y de esa comprensión íntima viene la disolución de los motivos últimos que te llevan a ser dependiente de ella para funcionar. Cualquier cosa de tu vida que la observes desde un plano de claridad interior se desvanece, no aguanta la luz de tu conciencia mas elevada y limpia. Porque todo aquello son impulsos artificiales creados desde la incomprensión y tú (tu verdadero tú, no tu ego) siempre estará por encima de eso.
    Es difícil de asimilar desde la mente pero supongo que si se puede y debe observar sin intención, entendiendo esta como un modo del ego de realizarse de alguna manera

  6. Glòria dice:

    Estoy reeducando mi ego.
    Por escoger un camino de total consciencia, hacia la evolución.
    Decidí ser yo misma.
    Conocerme sin viajar.
    Ver sin mirar.
    Realizo sin hacer.
    Según ” Lao-Tse”
    intento ser Integral.
    Gracias a la meditación.

  7. PAZ A TODOS dice:

    Creo que el ego no se reeduca, Glòria, sino que se observa y se ilumina con la luz de la conciencia, para así, de este modo, disolverlo.

    Se le presta atención, para así, desde un plano de conciencia, no de pensamiento, comprender los entresijos de su mecanismo ilusorio y falso. Y entonces ya pierde razón de ser y deja paso a tu verdadero espacio de conciencia libre.

    El ego no se reeduca porque significaría seguir preso de él, bajo otro disfraz o apariencia. No hay egos buenos y egos malos, ni egos salvajes y egos “reeducados” o domesticados. El ego siempre es ego, tome la forma que tome y es la fuente de dolor y conflicto interno que impide que discurramos en verdaderas sendas de plenitud.

    Por lo tanto, con el ego sólo cabe trascenderlo y dejarlo atrás

    • Rafael dice:

      Bueno, eso de que no hay egos malos será desde un punto de vista muy espiritual, porque es una realidad que los egos son los que producen los malos tratos, los asesinatos, las guerras, etc… No me parece una mala idea reeducar un ego y luego hacer lo que tú comentas. Sería como dar de comer al pobre para que, una vez saciada el hambre, tener tiempo para pensar en todo lo que estamos hablando. O si tuvieras hambre y te faltara el trabajo ¿podrías estar haciendo estos comentarios?
      Un saludo

      • PAZ A TODOS dice:

        Entiendo lo que dices y advierto un gran sentido común en tu palabras. Pero yo me venía a referir, que en mi opinión, no caben divisiones entre egos malos y bueno y por lo tanto no ha lugar para promover la conversión de un ego nocivo a otro benigno mediante la reeducación del mismo. No niego que haya egos malos. Al revés, lo que sostengo es que todo ego es malo por naturaleza. Lo que variará será el grado de nocividad. Lo que provocan las guerras y todas esas cosas, no son los “egos malos”, sino el ego en si. Nuestra identificación con él. El ego es la identificación con la mente y con la falsa identidad creada a través de ésta, y por lo tanto, por sistema, el ego siempre será inapropiado y un escollo a superar. Por lo que operar dentro del mismo ego para sanearlo, abrillantarlo o cambiarle de forma siempre será una forma mas o menos camuflada de reafirmarlo y perpetuarlo. La fuente de la sanación no está en mejorar el ego, porque mientras éste permanezca, siempre representará una semilla de conflicto interno y de dolor, aunque intentes pulir sus diferentes aristas. La fuente de la sanación está, como bien sabes, en trascender el ego y en la conexión con el espacio interno de presencia: el ser.
        Pero ya sé que si tienes hambre primero es comer. Y que si se te quema la cocina primero es apagarla. Y que si se te mea el perro primero es sacarlo a pasear… y entonce luego ya te podrás consagrar al ejercicio espiritual aquí formulado. Yo no niego eso, Rafael. A lo que me refiero, es que, una vez estás en condiciones de abordar la cuestión del ego, es decir, que tienes las otras necesidades básicas cubiertas, entonces no cabe reeducarlo, sino liquidarlo.

  8. Rik dice:

    Hola a todos, tengo que deciros que todos los seres humanos estamos solos mientras vivamos sin comprender el pensamiento. Porque él, en sí mismo, es compulsivo y no encuentra seguridad salvo en imagenes proyectadas del pasado o pensando en un hipotético futuro. Todo esto son escapes de, como dice K., “EL HECHO”.
    La confusión en toda persona se basa en la comparación, condena o justificación.
    Las tres son formas de identificación, y donde está la identificacion está la imagen y el sufrimiento. Esto crea la autoridad, ya sean de uno mismo o de otros. Uno debe de cuestionar todo cuanto esta basado su existencia. Mientras hay dolor es que hay algo que somos reacios a comprender.
    Tenemos demasiados prejuicios sobre todos las cosas. El gran problema de los seres humanos es que tenemos respuesta para todo. Con esto evitamos estar en contacto con algo que tiene su propio movimiento y que no tiene un solo segundo de conflicto. Y eso es lo único que es la realidad. El pensamiento son solo imágenes en contradicción unas con otras, evitando el dolor y buscando solo placer; lo cual es un escape. Como dice K. uno debe de poner toda su energia y atención para que eso se manifieste.

    Solo existe la naturaleza y el universo. Esto es lo único que no ha creado el pensamiento. Él creó las palabras para separarse de la realidad. Esta es la tragedia del hombre. Dejó de vivir con la realidad para vivir de ideas.

    Un Saludo. Gracias

  9. Jangalf dice:

    Hola a Todos. Antes que nada quería felicitarlos por el sitio.

    He leído desde hace años a K y experimentado en mi mismo mucho de lo que él decía y nos invitaba a hacer. Algo que era de mucha ayuda para comprender algunos puntos difíciles de seguir que se plantean en esta discusión han sido tratados por los practicantes zen. Sobre todo los primeros patriarcas cuando aún el zen no había salido de China. Es curioso cómo se parece mucho a lo que K. decía aunque en otro contexto. Recomiendo acercarse a ellos para quien no los conoce.

  10. guiselle dice:

    HOLA A TODOS, LEO A K. Y DISCULPEN MI IGNORANCIA NO ES TODO LO QUE LE COMPRENDO.
    SIN EMBARGO EL DESEO PROFUNDO DE MI CORAZÓN POR ENCONTRAR ESA QUIETUD EN ÉL Y MIS PENSAMIENTOS ME HACEN ESTAR DIA A DIA EN ESA BUSQUEDA DE CONOCIMIENTOS.
    AGRADEZCO SUS COMENTARIOS QUE DE MUCHO APORTARAN A MI SED.

  11. luis dice:

    Gracias a todos por haber reflejado vuestra más intima reflexión sobre el pensar…

    Muchisimas gracias, de verdad.

  12. luis dice:

    El meditador es el pensamiento, y el pensamiento es el meditador. Mientras exista pensamiento, existirá el meditador y mientras exista el meditador existirá el pensamiento.

    Eso es así, no hay más…Ese es el conflicto!! Qué hacer entonces? En ese constante ir y venir, en ese flujo, en ese movimiento entre el uno y el otro es… Fijar nuestra atención en un punto, eso es meditacion. Ese punto!…digamos q está en la linea de ese constante ir y venir, en ese constante movimiento.

    Si cojemos una punta con una mano y otra punta con la otra, y lo separamos , justo ahí en el medio de nuestra mente, en ese justo punto, pero ya!, radical… como decia él…Es cuando aflora…

    y que aflora..? Ni idea, pero es algo q tiene q ser digno vivirlo. Ah, disculpame el rollito y como lo he tirado…disculpas, por no tener más conciencia.

  13. antonio dice:

    Solo no os desespereis y tened calma. Si continúas, el entendimiento llegará y con éste el verdadero trabajo.

  14. Juan Pablo dice:

    ¿Cuál es, en realidad la diferencia entre K. y los que le leemos o quienes acudían a sus charlas? El, y otros maestros como él, no hacen preguntas a otros para “conocer” cómo vivir, o cómo trascender el ego , o como vivir sin sufrimiento… Nosotros les preguntamos. Nosotros nos escribimos unos a otros diciéndonos esto puede ser así o asá, contamos nuestras dificultades o nuestras “experiencias”,…

    La pregunta clave es, casi paradójicamnte, ¿Quién pregunta? Y también ¿Por qué pregunta? Yo solo intuyo ligeramente la respuestas a esas preguntas tras leer a K. a UG. , a Osho, a Suzuki… Todo aquel que pregunta lo hace desde su ego, inevitablemente. Un ego hambriento de lo que sea, paz, serenidad, seguridad, verdad, conocimiento, por que la pregunta ya nace desde un pozo propio del ego carente, ansioso.

    Y lo difícil es que la posible respuesta del maestro nos llegue realmente a calar. Porque tendrá que emplear palabras, ideas, pero … Al apuntar a sitios no conocidos por nuestros egos , basados en la memoria, los condicionamientos, nutra historia y pensamiento.

    Por eso el primer trabajo del maestro es desarmar al preguntante, ningunearle el vehículo, las palabras, la lógica. Seguramente la manera de aprender profundamente algo de los maestros, sea cuando no nos devuelvan palabras a nuestras palabras, solo un mirada, una presencia, una respiración compartida, un abrazo, una sonrisa… Silencio amoroso, compasivo. Y así tras recibir estas no-respuestas una y otra vez … Al final seamos capaces de “estar”, ser , como si fueramos un niño de dos años, pero a la vez con un ego integrado, en la comprensión de que la vida es un misterio, una oportunidad experiencial, un todo continuo más allá de nuestros recuerdos, miedos, expectativas y deseos… Cuando dejemos de preguntar a nadie sobre esto o lo otro … Empezaremos a ser, dejarnos estar, observar, vivir… Y a los demás correlativamente , en el amor comprensivo

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