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	<title>Krishnamurti &#187; Meditación</title>
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		<title>Sentarse quietamente</title>
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		<pubDate>Wed, 19 Jan 2011 19:13:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mario</dc:creator>
				<category><![CDATA[Meditación]]></category>
		<category><![CDATA[Silencio]]></category>

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		<description><![CDATA[&#8220;Tal como nos lavamos todos los días, así también tiene que existir la acción de sentarse quietamente con otros o a solas. Esta soledad creativa no puede ser sustituída por la enseñanza o impulsada por la autoridad externa de la tradición o inducida por la influencia de aquellos que desean sentarse quietamente, pero son incapaces [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&#8220;Tal como nos lavamos todos los días, así también tiene que existir<strong> la acción de sentarse quietamente con otros o a solas</strong>. Esta soledad creativa no puede ser sustituída por la enseñanza o impulsada por la autoridad externa de la tradición o inducida por la influencia de aquellos que desean sentarse quietamente, pero son incapaces de permanecer solos.</p>
<p><img class="aligncenter size-large wp-image-530" title="b1345" src="http://www.krishnamurti.es/wp-content/uploads/2011/01/b1345-450x337.jpg" alt="b1345 450x337 Sentarse quietamente" width="450" height="337" /></p>
<p><strong>Esta soledad</strong> ayuda a la mente a que se vea con claridad a sí misma como en un espejo y a que se libere del inútil esfuerzo de la ambición con todas sus complejidades, temores y frustraciones que son el resultado de la actividad egocéntrica&#8221;.</p>
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<p style="text-align: right;">(El arte de vivir, p.16)</p>
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		<title>La Fuente de la Vida</title>
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		<pubDate>Thu, 02 Dec 2010 11:52:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mario</dc:creator>
				<category><![CDATA[Meditación]]></category>

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		<description><![CDATA[El 12 de agosto, cinco semanas después de su llegada a Ojai, K. escribió a Lady Emily: “He estado meditando todas las mañanas por media hora o 35 minutos. Medito de las 6.45 a las 7.20. Empiezo a concentrarme mejor, aun cuando sea por poco tiempo, y vuelvo a meditar antes de acostarme, por cerca [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El 12 de agosto, cinco semanas después de su llegada a Ojai, K. escribió a Lady Emily:</p>
<p><strong> </strong></p>
<p>“He estado meditando todas las mañanas por media hora o 35 minutos. Medito de las 6.45 a las 7.20. Empiezo a concentrarme mejor, aun cuando sea por poco tiempo, y vuelvo a meditar antes de acostarme, por cerca de diez minutos. Todo esto es más bien sorprendente para usted, ¿verdad? Al principio me fue difícil meditar o concentrarme pero aunque sólo lo he estado haciendo por una semana, estoy gratamente sorprendido…”</p>
<p>Fue solamente cinco días después de escribir esto que él pasó por una experiencia que cambió su vida<strong>.</strong></p>
<p><strong><img class="aligncenter size-large wp-image-481" title="imgp2649ef" src="http://www.krishnamurti.es/wp-content/uploads/2010/12/imgp2649ef-450x311.jpg" alt="imgp2649ef 450x311 La Fuente de la Vida" width="450" height="311" /><br />
</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>“Desde el 3 de agosto yo meditaba regularmente por cerca de 30 minutos todas las mañanas. He podido, para mi asombro, concentrarme con considerable facilidad.  Entonces, el 17 de agosto, sentí un dolor agudo en la base de la nuca y tuve que reducir mi meditación a 15 minutos. El clímax fue alcanzado el día 19. Yo no podía pensar.</p>
<p>El primer día, mientras estaba en ese estado, y más consciente de las cosas que me rodeaban, tuve la primera y más extraordinaria experiencia. Había un hombre reparando la carretera; ese hombre era yo mismo; yo era el pico que él sostenía; la misma piedra que él estaba rompiendo, era parte de mí, la tierna hoja de pasto era mi propio ser y el árbol junto al hombre era yo. Casi podía sentir y pensar como el hombre que reparaba la carretera, podía sentir al viento pasando a través del árbol, y a la pequeña hormiga sobre la hoja de hierba. Los pájaros, el polvo, y el mismo ruido eran parte de mí. Justo en ese momento pasaba un auto a cierta distancia; yo era el conductor, la máquina y las llantas; conforme el auto se alejaba yo también me alejaba de mí mismo. Yo estaba en todas las cosas o, más bien, todas las cosas estaban en mí, las inanimadas así como las animadas, las montañas, el gusano, y toda cosa viviente. El día entero permanecí en esta bienaventurada condición.</p>
<p>En la mañana del día siguiente ocurrió casi lo mismo que el día anterior. Empecé a volver en mí y, me senté con las piernas cruzadas en la postura de meditación. Cuando había estado así por algún tiempo, me sentí a mí mismo saliendo de mi cuerpo, y me vi sentado abajo con las tiernas y delicadas hojas del árbol encima de mí.</p>
<p>Era muy dichoso, estaba en calma y en paz. Había una calma muy profunda, tanto en el aire como en mí mismo, la calma que existe en el lecho de un lago profundo e insondable. Como el lago, yo sentía que mi cuerpo físico, con su mente y sus emociones podía ser agitado en la superficie, pero que nada, absolutamente nada, podría ya turbar la quietud de mi alma.</p>
<p><img class="aligncenter size-large wp-image-528" title="45" src="http://www.krishnamurti.es/wp-content/uploads/2010/12/45-450x337.jpg" alt="45 450x337 La Fuente de la Vida" width="450" height="337" /></p>
<p>Ya nunca nada podría ser igual. He bebido en las puras y transparentes aguas que manan de la fuente de la vida y mi sed fue aplacada. Nunca más podría estar sediento, nunca más podría hallarme en la total oscuridad. He visto la  Luz, he tocado la compasión que cura todo dolor y sufrimiento; ello no es para mí mismo, sino para el mundo. <strong>He estado en la cumbre de la montaña</strong>. Nunca puedo ya estar en completa oscuridad; he visto la gloriosa Luz que cura. Me ha sido revelada la fuente de la Verdad y las tinieblas han sido disipadas. El Amor en toda su gloria ha embriagado mi corazón; mi corazón nunca podrá cerrarse. He bebido en la fuente de la Felicidad y de la eterna Belleza. <strong>Estoy embriagado de Dios</strong>”.</p>
<p>(Los Años del Despertar, Mary Lutyens)</p>
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		<title>El cerebro estaba quieto</title>
		<link>http://www.krishnamurti.es/archives/407</link>
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		<pubDate>Tue, 08 Dec 2009 12:08:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mario</dc:creator>
				<category><![CDATA[Meditación]]></category>
		<category><![CDATA[Silencio]]></category>

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		<description><![CDATA[  Esta mañana temprano había unas pocas estrellas en el cielo y nubes blanquecinas, y con ellas advino ese intenso penetrar en la profundidad de lo desconocido. El cerebro estaba quieto, tan quieto que se podía oír el más tenue ruido, y estando quieto -y por tanto incapaz de interferir- había un movimiento que comenzaba [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div><span style="font-size: small; font-family: TimesNewRomanPSMT;"><span style="font-size: small; font-family: TimesNewRomanPSMT;"> </span></span></div>
<div><span style="font-size: small; font-family: TimesNewRomanPSMT;"><span style="font-size: small; font-family: TimesNewRomanPSMT;">Esta mañana temprano había unas pocas estrellas en el cielo y nubes blanquecinas, y con ellas advino ese intenso penetrar en la profundidad de lo desconocido. El cerebro estaba quieto, tan quieto que se podía oír el más tenue ruido, y estando quieto -y por tanto incapaz de interferir- había un movimiento que comenzaba en ninguna parte y continuaba, a través del cerebro, penetrando en desconocidas profundidades donde las palabras pierden su significado.</span></span></div>
<div><span style="font-size: small; font-family: TimesNewRomanPSMT;"><span style="font-size: small; font-family: TimesNewRomanPSMT;"> </span></span></div>
<div><span style="font-size: small; font-family: TimesNewRomanPSMT;"><span style="font-size: small; font-family: TimesNewRomanPSMT;"><img class="aligncenter size-medium wp-image-410" title="Imagen44" src="http://www.krishnamurti.es/wp-content/uploads/2009/12/Imagen44-300x225.jpg" alt="Imagen44 300x225 El cerebro estaba quieto" width="300" height="225" /></span><span style="font-size: small; font-family: TimesNewRomanPSMT;"> </span></span></div>
<div><span style="font-size: small; font-family: TimesNewRomanPSMT;"><span style="font-size: small; font-family: TimesNewRomanPSMT;">Era como un viento tremendo que pasaba embistiendo, destruyendo, purificando, dejando un inmenso vacío. Había una completa y lúcida percepción y una gran fuerza y belleza.</span></span></div>
<div><span style="font-size: small; font-family: TimesNewRomanPSMT;"> </span></div>
<div><span style="font-size: small; font-family: TimesNewRomanPSMT;"> </span></div>
<div><span style="font-size: small; font-family: TimesNewRomanPSMT;"> </span></div>
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		<title>Meditación y Comprensión</title>
		<link>http://www.krishnamurti.es/archives/297</link>
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		<pubDate>Thu, 23 Apr 2009 08:42:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mario</dc:creator>
				<category><![CDATA[Meditación]]></category>

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		<description><![CDATA[Era una buena hora para permanecer quieto, para meditar. El letargo y la quietud no marchan juntos; para estar quieto debe haber intensidad y meditación; ello es algo activo y potente. La meditación significa estar más allá de todo pensamiento y sentimiento. Entonces la meditación es un movimiento dentro de lo desconocido. La meditación se deslizó [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Era una buena hora para permanecer quieto, para meditar. El letargo y la quietud no marchan juntos; para estar quieto debe haber intensidad y meditación; ello es algo activo y potente. La meditación significa estar más allá de todo pensamiento y sentimiento. Entonces la meditación es un movimiento dentro de lo desconocido.</p>
<p style="text-align: justify;">La meditación se deslizó sobre uno como una ola cuando cubre la arena. Era una meditación que iba más allá de cualquier método o forma. La meditación lo incluía todo en su movimiento,, las estrellas, el ruido, la quietud y la extensión del río. Una mente atenta es una mente vacía.</p>
<p style="text-align: justify;"> <img class="aligncenter size-medium wp-image-357" title="30" src="http://www.krishnamurti.es/wp-content/uploads/2009/04/30-300x226.jpg" alt="30 300x226 Meditación y Comprensión" width="300" height="226" /></p>
<p style="text-align: justify;">La meditación derriba las fronteras de la conciencia; desbarata el mecanismo del pensamiento. La meditación que está atrapada en un método mutila y somete la energía. La meditación consiste en liberar energía en abundancia y, el control, la disciplina y la represión corrompen la pureza de esta energía. La meditación es la llama ardiendo intensamente sin dejar cenizas. Las palabras y el pensamiento siempre dejan cenizas. La meditación lo destruye todo, no deja absolutamente nada, ni siquiera el susurro de un deseo, y en este vasto e insondable vacío, hay creación y amor.</p>
<p style="text-align: justify;">La meditación es el florecimiento de la comprensión. La comprensión es un rayo que destruye. La comprensión puede alterar el curso de la vida, el modo que uno tiene de pensar y actuar. Sin la comprensión no hay fin para el dolor. El dolor termina sólo a través del conocimiento propio, de la lúcida percepción alerta de cada pensamiento y sentimiento, de cada uno de los movimientos de lo consciente y lo oculto. La meditación es la comprensión de la conciencia, la recóndita y la visible, y del movimiento que se encuentra más allá de todo pensamiento.</p>
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		<title>Meditar</title>
		<link>http://www.krishnamurti.es/archives/321</link>
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		<pubDate>Thu, 26 Mar 2009 10:36:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mario</dc:creator>
				<category><![CDATA[Meditación]]></category>
		<category><![CDATA[Retiros]]></category>

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		<description><![CDATA[   La meditación es un tema esencial a lo largo de la obra de Krishnamurti. En sus escritos, charlas, conferencias o diálogos aparece constantemente y le daba una importancia extraordinaria. De todas esas obras destaca una, que podemos definir como un auténtico manual de meditación, el Diario I, que escribió durante siete meses a comienzo de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt -63pt; text-indent: 63pt; text-align: justify;">  </p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; color: black; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">La meditación es un tema esencial a lo largo de la obra de Krishnamurti. En sus escritos, charlas, conferencias o diálogos aparece constantemente y le daba una importancia extraordinaria. De todas esas obras destaca una, que podemos definir como un auténtico <em style="mso-bidi-font-style: normal;">manual de meditación</em>, el Diario I, que escribió durante siete meses a comienzo de los años sesenta. En él, Krishnamurti utiliza la palabra meditación unas 120 veces para decirnos lo que es la meditación, pero también lo que no es; y sólo en una ocasión el verbo meditar.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; color: black; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt -63pt; text-indent: 63pt; text-align: justify;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="font-size: 12pt; color: black; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Meditar es vaciar la mente de todo pensamiento</span></em><span style="font-size: 12pt; color: black; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;"> (Diario I, p.178, edit. Edhasa, 1978)</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt -63pt; text-indent: 63pt; text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; color: black; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;"> </span></p>
<p>&#8220;Krishnamurti procedió a instruirnos en la forma correcta. Nos dijo que nos  sentáramos tranquilamente, preferiblemente con las piernas cruzadas y la espalda recta, de forma que la sangre pudiera circular libremente al cerebro. Primero, debíamos comprobar si el cuerpo podía estar completamente quieto, lo que eraabsolutamente importante. Si se movía debíamos preguntarnos por qué, no   forzarlo a estar quieto. Primero, debemos mirar todo y, habiendo mirado, mantener nuestros ojos cerrados y fijos en una posición, pues el movimiento del ojo induce al movimiento del pensamiento.<span style="font-size: 12pt; color: black; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: black; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt;"> </span></p>
<p align="center"><span style="color: black; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt;"><img class="aligncenter size-large wp-image-327" title="imagen-49" src="http://www.krishnamurti.es/wp-content/uploads/2009/03/imagen-49-450x284.jpg" alt="imagen 49 450x284 Meditar" width="450" height="284" /></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt -63pt; text-indent: 63pt; text-align: justify;"><span style="color: black; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt;"> </span></p>
<div><span style="font-size: 12pt; color: black; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;"> </span><span style="font-size: 12pt; color: black; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;"><span style="font-size: 12pt; color: black; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;"><span style="font-size: 12pt; color: black; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Luego, la mente. Encontramos que no puede estar tranquila, estamos pensando sobre una y otra cosa, sobre la comida, el sexo, los exámenes, etc. Muchas de estas cosas podían estar ocupando nuestros pensamientos porque todavía los teníamos pendientes. Así que tenemos que terminar las cosas, ponerlas en el lugar correcto. No debemos intentar controlar este movimiento. Debemos observarlo sin decir que es bueno o malo. No hay pensamiento bueno o malo. Sólo hay pensamiento. No debemos identificar, justificar o condenar, sino simplemente seguirlo. Eso es mirarlo sin nombrarlo, sin el observador. El pensamiento es como una flor: nace, florece y muere. Cuando se le deja solo para que siga su camino natural, cada pensamiento se completa en sí mismo y llega a un final. Así que si a los pensamientos se les permite que mueran en esta conciencia sin elección, cada vez habrá menos pensamientos. Y si esto se mantiene, en cierto momento no hay pensamientos en absoluto y entonces la división entre lo interno y lo externo se disuelve causando el florecimiento de los sentidos y el despertar de la natural inteligencia del cuerpo&#8221; <span style="mso-spacerun: yes;"> </span>(Javier Gómez Rodríguez, <em style="mso-bidi-font-style: normal;">The Link</em>, nº 18, mayo 2000)</span></span></span></div>
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		<title>La belleza de la Meditación</title>
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		<pubDate>Mon, 19 Jan 2009 21:18:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mario</dc:creator>
				<category><![CDATA[Meditación]]></category>

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		<description><![CDATA[Al despertar todo estaba tranquilo, la serenidad era sorprendente y uno se sentó para efectuar la habitual meditación. Inesperadamente, de la misma manera que se oye un sonido distante, ello comenzó quietamente, dulcemente, y de pronto estaba ahí con toda su fuerza. Al desaparecer dejó su perfume en lo hondo de la conciencia y la visión [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Al despertar todo estaba tranquilo, la serenidad era sorprendente y <strong>uno se sentó para efectuar la habitual meditación</strong>. Inesperadamente, de la misma manera que se oye un sonido distante, ello comenzó quietamente, dulcemente, y de pronto estaba ahí con toda su fuerza. Al desaparecer dejó su perfume en lo hondo de la conciencia y la visión de ello en los ojos.</p>
<p>La meditación es esa atención en la que hay una percepción lúcida, sin preferencia alguna, del movimiento de todas las cosas -el graznar de los cuervos, el temblor de las hojas, el ruidoso torrente, la llamada de un niño, los sentimientos, los motivos, los pensamientos persiguiéndose los unos a los otros y, aún más en lo profundo, la percepción alerta y lúcida de la totalidad de la conciencia.. Y en esta atención, el tiempo como el ayer en persecución del mañana se aquieta y calla. En esta silenciosa quietud hay un movimiento inmensurable, incomparable; un movimiento que no tiene existencia, que es la esencia de la bienaventuranza, de la vida y la muerte. Un movimiento que no puede ser seguido porque no deja un sendero tras de sí y porque es quieto y es inmóvil.</p>
<p><img class="aligncenter size-medium wp-image-419" title="Imagen42" src="http://www.krishnamurti.es/wp-content/uploads/2009/01/Imagen42-300x224.jpg" alt="Imagen42 300x224 La belleza de la Meditación" width="300" height="224" /></p>
<p>La meditación es un fenómeno increíble. Su pureza es devastadora; no deja un sólo rincón secreto donde el pensamiento pueda esconderse entre sus propias sombras. En la meditación no hay mañana. La meditación es la destrucción de la seguridad, y <em>en la meditación hay belleza,</em> no la belleza de las cosas que han sido producidas por el hombre o por la naturaleza, sino <em>la belleza del silencio</em>. Este silencio es el vacío en el cual todas las cosas fluyen y existen; y ni el intelecto ni el sentimiento pueden llegar a ello.</p>
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		<title>El gozo de la Meditación</title>
		<link>http://www.krishnamurti.es/archives/227</link>
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		<pubDate>Fri, 16 Jan 2009 11:08:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mario</dc:creator>
				<category><![CDATA[Meditación]]></category>

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		<description><![CDATA[En medio de la noche, cuando todo estaba completamente quieto, la meditación era un puro gozo. Sin el aleteo de un solo pensamiento con sus interminables sutilezas era un movimiento que no tenía fin, una observación desde el vacío en la que había cesado todo movimiento del cerebro. Era un vacío de tiempo. Estaba más [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">En medio de la noche, cuando todo estaba completamente quieto, la meditación era un puro gozo. Sin el aleteo de un solo pensamiento con sus interminables sutilezas era un movimiento que no tenía fin, una observación desde el vacío en la que había cesado todo movimiento del cerebro. Era un vacío de tiempo. Estaba más allá de todo ver, conocer y ser. En este vacío había furia, la furia del universo en expansión, la furia de la creación que nunca podría expresarse de ningún modo. Era la furia de toda la vida, la muerte y el amor. Pero, no obstante, era el vacío, un vasto, ilimitado vacío que nada podría llenar jamás, ni transformar, ni abarcar. La meditación era el éxtasis de este vacío.</p>
<p style="text-align: justify;"><img class="aligncenter size-medium wp-image-275" title="colinas-azules" src="http://www.krishnamurti.es/wp-content/uploads/2009/01/colinas-azules-300x225.jpg" alt="colinas azules 300x225 El gozo de la Meditación" width="300" height="225" /></p>
<p style="text-align: justify;">La meditación en las tranquilas horas de la madrugada era el descubrimiento de la belleza. No era el pensamiento ni el movimiento del tiempo porque el cerebro estaba quieto. Era la negación total de lo conocido; era un movimiento en completa libertad, sin dirección ni medida; en ese movimiento había una energía ilimitada cuya misma esencia era silencio y quietud. Había una gran bienaventuranza, un gran éxtasis que pereció al ser tocado por el pensamiento.</p>
<p style="text-align: justify;">Ver sin el mecanismo del pensamiento es el ver total. Ver sin el pensamiento no adormece el cerebro; por el contrario este se halla totalmente despierto, atento. La atención sin las fronteras del tiempo es el florecimiento de la meditación.</p>
]]></content:encoded>
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