El gozo de la Meditación

16/01/2009

En medio de la noche, cuando todo estaba completamente quieto, la meditación era un puro gozo. Sin el aleteo de un solo pensamiento con sus interminables sutilezas era un movimiento que no tenía fin, una observación desde el vacío en la que había cesado todo movimiento del cerebro. Era un vacío de tiempo. Estaba más allá de todo ver, conocer y ser. En este vacío había furia, la furia del universo en expansión, la furia de la creación que nunca podría expresarse de ningún modo. Era la furia de toda la vida, la muerte y el amor. Pero, no obstante, era el vacío, un vasto, ilimitado vacío que nada podría llenar jamás, ni transformar, ni abarcar. La meditación era el éxtasis de este vacío.

colinas azules 300x225 El gozo de la Meditación

La meditación en las tranquilas horas de la madrugada era el descubrimiento de la belleza. No era el pensamiento ni el movimiento del tiempo porque el cerebro estaba quieto. Era la negación total de lo conocido; era un movimiento en completa libertad, sin dirección ni medida; en ese movimiento había una energía ilimitada cuya misma esencia era silencio y quietud. Había una gran bienaventuranza, un gran éxtasis que pereció al ser tocado por el pensamiento.

Ver sin el mecanismo del pensamiento es el ver total. Ver sin el pensamiento no adormece el cerebro; por el contrario este se halla totalmente despierto, atento. La atención sin las fronteras del tiempo es el florecimiento de la meditación.

Yoga & Diario I en C.I.K Madrid

5/01/2009

 En junio de 1961, Krishnamurti comenzó a llevar un registro diario de
sus percepciones y estados de conciencia, y así durante siete meses.
En este diario tenemos el manantial de donde brota la enseñanza de
Krishnamurti. Toda la esencia de su enseñanza está aquí surgiendo de
su fuente natural. Se puede afirmar que estamos ante una de las
cumbres de la espiritualidad humana.

  
meditation2 450x274 Yoga & Diario I en C.I.K Madrid

 
“Esta mañana, al despertar, había completo silencio interna y externamente. El cuerpo y el cerebro estaban quietos, aunque ambos se hallaban activos y altamente sensibles. Y tan silenciosamente como llega el alba, vino desde alguna parte muy íntima y profunda, esa fuerza con su energía y pureza”. 

A partir del 12 de enero todos los lunes de 19,30 a 20,30  en
el Centro de Información Krishnamurti de Madrid
leeremos algunos párrafos de este maravilloso libro, intercalando estiramientos y posturas de Yoga.
Estáis todos invitados. ¡Os esperamos!